
Este año se cumplen 10 años desde que, en las ondas de Radio Maryja, una hermana animaba a rezar por los sacerdotes. Asumí entonces esa tarea. Doy gracias a Dios y a la hermana por aquel programa, porque yo le di a Dios una florecilla (la oración por un sacerdote concreto) y Él sigue colmándome de dones con generosidad. Os saludo y os deseo muchos paseos por el Jardín de Dios con vuestro Esposo. Julia K.

